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Han muerto más en las vallas de Ceuta y Melilla en 13 años que en el muro de Berlín en 28

Lun, 10/11/2014 - 13:41 -- Valencia Comkal

Hay muchos muros invisibles y los tienes a pocos metros de tu casa…

Nos quedamos siempre en la superficie, en el titular de moda, en lo que nos vende el capitalismo a través de sus medios de intoxicación.

Y siempre nos olvidamos de denunciar los muros de la injusticia, de la pobreza, de las desigualdades, del terrorismo de Estado, del neofascismo que viene galopando a gran velocidad, gracias a nuestra crónica indolencia y complicidad con el sistema, con ese sistema que nos considera un simple objeto de usar y tirar, una mercancía.

Nos mienten y nos encanta que nos mientan siempre que nos la envuelvan con un buen papel de regalo, pues hemos perdido la curiosidad, la capacidad para mirar, observar, dudar, contrastar, dialogar…

Hoy nos entretienen con un muro de Berlín para que así aprendamos a olvidar para siempre los cientos, los millones de muros que se levantan a todas horas alrededor nuestro.

Muros visibles e invisibles. Y muros reales como el que se construye hoy en Ucrania. Un muro electrificado, con fosas profundas y con todo tipo de elementos disuasorios letales, diseñados por la OTAN y controlados directamente por la CIA, según declaraciones recientes del gobierno de Obama y la junta golpista de Kiev, un gobierno títere y experto en masacres desde antaño.

Para completar el nuevo paisaje de terror que se extiende como una mancha de aceite por toda Europa, comentar que hace unos días Estados Unidos anunciaba oficialmente la construcción de campos de concentración especiales en territorio ucraniano, donde no dudará en secuestrar, torturar, aislar y/o desaparecer a cualquier persona que considere desestabilizadora y peligrosa para sus intereses.

En la base de la OTAN, existente en Marines – Valencia, los militares y expertos norteamericanos en contra-insurgencia, entrenan desde hace unos días, al ejército profesional español, con objeto de usarlo en manifestaciones y otros disturbios de masas.

Es ya conocida la habitual y siniestra brutalidad que emplean los personajes entrenados por Estados Unidos, tal y como ya han hecho en anteriores ocasiones en los pasados disturbios de Kiev y Odessa, conflictos creados y teledirigidos por los militares y servicios de inteligencia de los Estados Unidos, tal y como no dudan en reconocer ya.

Tampoco podemos olvidarnos del Estado Islámico, una creación de Estados Unidos e Israel. Hace unos días, los rebeldes kurdos encontraron en manos de miembros del ISIS, misiles y armamento tecnológico muy sofisticado, de fabricación norteamericana.

Ante el hallazgo, el propio gobierno de Obama no tuvo más remedio que confesar y reconocer de inmediato, que ese material había sido suministrado directamente por el Ejército de Estados Unidos al Estado Islámico.

¿Quién es el imbécil ahora de pensar y afirmar pública y oficialmente, que tanto Ucrania como España son países soberanos e independientes?

¿Quién es ahora el ingenuo de olvidar la existencia de millones de muros visibles e invisibles, que nos impiden vivir con dignidad, relacionarnos libre y amablemente, en un clima de respeto, igualdad…?

¿Quién es ahora el cretino de seguir confiando en el capitalismo y sus variantes modernas y supuestamente progresistas?

Creo que el primer muro que debemos derribar ya es el de nuestra ingenuidad, el de nuestra insoportable incapacidad para dudar de lo que nos “dicen” los “medios de comunicación oficiales”.

Hay que destruir el muro que nos impide ver tanto dolor, tanta mentira, tanto terror… un muro creado por un sistema económico, que se basa en la explotación, en la apropiación por unos pocos de los bienes, recursos que pertenecen a todos… en un sistema que potencia y favorece la esclavitud y la violencia indiscriminada…

Antonio Marín Segovia