Espacio Artístico, Político y Cultural en Valencia.
“Blanc i Negre” es un espacio periodístico donde se publican...
Panorama Cultureta en un programa de Radiodifusión sobre el...
Base de datos artistas. Comunidad Comkal
Esta sección es una base de Datos donde puedes encontrar...

Ya tardaban en volver

Mar, 01/04/2014 - 13:44 -- naclahuert

Esta semana tenemos el placer de reseñar “Puedes Volver”, la última producción de Francachela Teatro y Teatro Íntimo.

Acudimos a la sala Carme Teatre con el buen recuerdo de su anterior obra, “Peccata Minuta”, todavía fresco en la memoria. Como en aquélla, la función da comienzo con el vestíbulo del local convertido en espacio escénico. Los actores se mezclan e interactúan con el público difuminando los límites entre representación y realidad, y desde esta corta distancia –o mejor: eliminando toda distancia- nos dan la bienvenida al karaoke Dolce Vita, convirtiéndonos en participantes de la gran final de un concurso internacional de canto amateur.

Aquí acaban las similitudes con “Peccata”. Donde en aquélla encontrábamos una multiplicidad de espacios escénicos, en “Puedes volver” se nos plantea una escena a la italiana: de un lado, la pista central del karaoke; del otro, el patio de butacas. Un simple formalismo, porque las fronteras entra realidad y representación ya se han difuminado del todo: el público está viendo una obra de teatro, pero convertido en un actor más, en tanto en cuanto está participando en el concurso de karaoke, lo cual nos convierte en parte de la escena. Este doble juego funciona a la perfección y dota a la obra de un gran dinamismo, haciendo de ella algo orgánico, interactivo, abierto en todo momento al imprevisto, a la improvisación.

“Peccata” era más sensorial, estaba más enfocada a la proximidad de la experiencia. “Puedes volver” tiene más de espectáculo de variedades y rebosa espíritu de cabaret. O dicho en otras palabras: provoca sin disimulo y pone el énfasis en lo cómico, aunque de alegre la historia no tiene nada. Bajo esa fachada festiva subyacen las tragedias cotidianas de seis personajes fatalmente abocados a la derrota. La funesta actualidad se asoma a escena por los resquicios de la parodia, muy bien dosificada, y nos va devolviendo a ese mundo en declive del que por unos minutos nos habíamos logrado evadir.

Como público de un concurso de karaoke nos reímos, pero como público de una obra de teatro el estómago se nos encoge, porque el escenario se ha convertido en un espejo cóncavo que nos devuelve a un presente mucho más esperpéntico que cualquier representación. ¿Cuántos karaokes “Dolce Vita” habrá por ahí? ¿Cuántas situaciones parecidas? De hecho, todos y todas podemos ser un “Dolce Vita”. Todos vivimos en riesgo de desahucio perpetuo. Todos llevamos dentro unos cuantos perdedores y un sinfín de derrotas. Y, pese a todo, todos nos empeñamos en seguir cantándole a la vida.

En la propuesta de Francachela, inteligente y bien medida, la denuncia –como la tragedia- está siempre subyacente; aun siendo descarnada la crítica, en ningún momento caen en lo panfletario. Uno de los principales aciertos de un texto que es una creación colectiva del elenco de intérpretes. Cabría investigar si esto influye en la frescura que destila. El caso es que se ríen de los males y eso siempre es muy sano.

Destacar, por último, las interpretaciones. Ángela Bermúdez, Isabel Caballero, Jacobo Julio, Miguel Ángel Montilla y Lara Sanchís demuestran una vez más su gran vis cómica y nos deparan momentos de gran calado cuando de lo que se trata es de conmover.

Todas estas razones hacen de “Puedes volver” una obra, no diremos que redonda, porque se notaría mucho que somos amigos de la compañía, pero sí perfecta para combatir la exasperación en estos tiempos de estafa. Te hace reír, pensar y, con un poco de suerte, te puede dar la oportunidad de cantar “Vivir así es morir de amor”, ante un público entregado. ¿Quién no ha soñando alguna vez con ese momento?